Las focas y el cambio de clima

Cuando se combina con los impactos de la explotación comercial, los efectos del cambio climático sobre las poblaciones de focas dependientes del hielo pueden ser devastadores.

Las focas harpa requieren de una plataforma de hielo estable en la que puedan dar a luz y amamantar a sus crías, pero con la falta de la formación de hielo, o su temprana desaparición en los últimos años, las focas se enfrentan a una nueva amenaza grave para su supervivencia. Cuando no se encuentra suficiente hielo  para el parto, las focas pueden dar a luz en el agua y se mueren las crías. Si el hielo no es lo suficientemente grueso como para soportar el viento y las olas durante todo el período de lactancia, las crías de foca se pueden separar de sus madres y ser aplastados cuando  rompa el hielo. Las crías de foca harpa también necesitan de plataformas de hielo para su descanso y sin él pueden sucumbir agotadas cuando se unen en su migración anual hacia el norte en busca de áreas de alimentación.

En 2010, el 90 por ciento de las crías de foca harpa nacidas en el Golfo de San Lorenzo se cree que hayan muerto debido a la falta de hielo antes de que la cacería comercial de focas en Canadá comenzara. A pesar de esta enorme pérdida, el gobierno de Canadá permitió que se procediese la caza de focas.

Para contrarrestar las amenazas del cambio climático y el cambio de las condiciones del hielo y darles a las focas una oportunidad de sobrevivencia, los gobiernos deben reducir las otras  amenazas no relacionadas con el clima, tales como la caza comercial.