13 Junio 2007
(La Haya, Países Bajos) - Una de las principales amenazas para la supervivencia de los tigres en la naturaleza fue evitada hoy, cuando las Partes de la CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) aprobaron una decisión que prohíbe la crianza de tigres en cautiverio para el comercio de sus partes y derivados.
Beatriz Bugeda, Directora para América Latina del IFAW (Fondo Internacional para
la Protección de los Animales y su Hábitat – www.ifaw.org) se mostró jubilosa: “Estamos
tremendamente complacidos que los Estados del área de distribución hayan
defendido a sus poblaciones de tigres en la naturaleza. Permitir la crianza de
tigres para el comercio habría sido sólo un clavo más en el ataúd de esta
especie emblemática”.
Los llamados “parques” de tigres en China, han estado criando tigres en cautiverio como negocio con la esperanza de que la veda doméstica a la venta de partes y derivados de tigre fuera levantada algún día. Estas granjas producen tigres en masa para que sus huesos puedan ser fermentados y elaborar una “tónica fortalecedora de huesos”, también, la carne de tigre apareció recientemente en el menú de los restaurantes. Mientras tanto, los dueños de las granjas de tigre han estado cabildeando al gobierno para que reabra el comercio de tigres, quejándose de la carga financiera del sustento de tantos animales.
Según informes en los medios de comunicación así como en el de la misma Secretaría de la CITES, la crianza de tigres como “industria” es el resultado de una mala decisión comercial. Uno de los dueños de una granja de tigres citado en el informe de la Secretaría, dijo que la decisión de criar tigres para el comercio después de la veda comercial de 1993 fue un “ejercicio de comercio especulativo esperando que la veda fuera pasajera”.
El IFAW cree que permitir cualquier uso comercial de esta especie en grave peligro de extinción crea incentivos económicos para que los cazadores furtivos maten a tigres silvestres. La crianza de un tigre en cautiverio, requiere una inversión económica 250 veces mayor a la que se requiere para meterle una bala a un tigre y llevarlo al mercado.
Recientemente quedaron huérfanos seis cachorros de tigre en el Lejano Oriente Ruso, y cayeron víctimas de la cacería furtiva 36 tigres silvestres en India el año pasado. Cuatro de los seis cachorros se encuentran en instalaciones de rehabilitación patrocinadas por el IFAW.
La delegación estadounidense desempeñó un papel importante de liderazgo al apoyar a los Estados del área de distribución de tigres. Y hoy, las Partes de la CITES enviaron el mensaje que no van a tolerar mayor deterioro de esta situación al permitir la crianza de tigres para sus partes y derivados.
Para asuntos relacionados con medios de comunicación, contactar a:
Joaquín de la Torre Ponce (IFAW América Latina)
Teléfono: (+52-55) 5661-4859
Correo electrónico jtorreponce@ifaw.org
Lynn Levine (IFAW, Headquarters)
Teléfono: +1-508-648-3557
Correo electrónico llevine@ifaw.org
Los llamados “parques” de tigres en China, han estado criando tigres en cautiverio como negocio con la esperanza de que la veda doméstica a la venta de partes y derivados de tigre fuera levantada algún día. Estas granjas producen tigres en masa para que sus huesos puedan ser fermentados y elaborar una “tónica fortalecedora de huesos”, también, la carne de tigre apareció recientemente en el menú de los restaurantes. Mientras tanto, los dueños de las granjas de tigre han estado cabildeando al gobierno para que reabra el comercio de tigres, quejándose de la carga financiera del sustento de tantos animales.
Según informes en los medios de comunicación así como en el de la misma Secretaría de la CITES, la crianza de tigres como “industria” es el resultado de una mala decisión comercial. Uno de los dueños de una granja de tigres citado en el informe de la Secretaría, dijo que la decisión de criar tigres para el comercio después de la veda comercial de 1993 fue un “ejercicio de comercio especulativo esperando que la veda fuera pasajera”.
El IFAW cree que permitir cualquier uso comercial de esta especie en grave peligro de extinción crea incentivos económicos para que los cazadores furtivos maten a tigres silvestres. La crianza de un tigre en cautiverio, requiere una inversión económica 250 veces mayor a la que se requiere para meterle una bala a un tigre y llevarlo al mercado.
Recientemente quedaron huérfanos seis cachorros de tigre en el Lejano Oriente Ruso, y cayeron víctimas de la cacería furtiva 36 tigres silvestres en India el año pasado. Cuatro de los seis cachorros se encuentran en instalaciones de rehabilitación patrocinadas por el IFAW.
La delegación estadounidense desempeñó un papel importante de liderazgo al apoyar a los Estados del área de distribución de tigres. Y hoy, las Partes de la CITES enviaron el mensaje que no van a tolerar mayor deterioro de esta situación al permitir la crianza de tigres para sus partes y derivados.
Para asuntos relacionados con medios de comunicación, contactar a:
Joaquín de la Torre Ponce (IFAW América Latina)
Teléfono: (+52-55) 5661-4859
Correo electrónico jtorreponce@ifaw.org
Lynn Levine (IFAW, Headquarters)
Teléfono: +1-508-648-3557
Correo electrónico llevine@ifaw.org














